solos por el mundo

Terraza del Riad en Fez

Era una gozada subir a la terraza del Riad para ver anochecer y oir la última llamada a la oración.

praga

Que romantico el puente de Carlos.

Mala Strana.

Que mejor fondo que San Nicolas.

Praga

El rio siempre presente..

Praga

Volvermos.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Sofia, ideal para un fin de semana.

Para empezar unos links a documentos con los sitios a ver, comer, etc. están hechos con el google maps y los sitios sacados de otros blogs viajeros y de guías.

Monumentos
Día 1. 20/01/2017
Es el primer viaje que vamos a salir del aeropuerto de Castellón. La combinación para ir al aeropuerto es nefasta, por lo que más fácil es ir en coche y dejarlo en el parking que es gratuito. Para aumentar la nefasta propaganda del aeropuerto nos llovió todo el camino y cuanto más cerca del aeropuerto más fuerte llovía. Es un aeropuerto pequeño y con muy pocos vuelos esa tarde solo salía el nuestro, por lo que más sencillo no puede ser, el que se pierda en este aeropuerto tiene premio.
Las tiendas de la parte nacional como las de la parte internacional están llevadas a la mínima expresión, el duty free no me extrañaría que fuera el más pequeño del mundo.
Para salir solo un avión nos hicieron bajar demasiado pronto a la pista y con el frio que hacía y la lluvia, resulto un poco incómodo.
El avión era muy nuevo y los asientos son más finos aun que los aviones normales que usa Ryanair. Lo que, si tienen estos aviones mejor son los guarda equipajes, cogen mejor las maletas y el diseño es más cómodo y caben mejor los abrigos encima de las maletas y se cierran sin tener que presionar los abrigos.
Por lo demás un viaje típico de Ryanair con sus rifas y sus cosas. Es de las veces que más vacío hemos visto el avión y eso que unos días antes decía la web que no quedaban asientos, cosas de Ryanair.
Pensamos que el mal tiempo tiro para atrás a algún viajero poco intrépido, no como solosporelmundo que no conoce el miedo y se crece con la adversidad.
Llegamos a la hora prevista y tras pasar el control de pasaportes de los modernos, que una cámara te compara con la foto del DNI o pasaporte y si te pareces pasas y si no te vas a que te mire un policía, nos esperaba un sonriente chofer con nuestros apellidos escritos en folio.
Aquí hago un inciso, lo mejor para ir del aeropuerto a Sofía y viceversa es el metro cuesta medio euro y te deja en el centro, el problema es que a las 12 de la noche o un poco antes cierra y nuestro avión llegaba a las 12’30. Lo que si os aconsejo es que en lugar de taxis concertéis con el hotel el transfer del aeropuerto, es más económico y no vas a tener problemas de coger a algún taxista espabilado.
El recorrido a esas horas sin trafico dura 10 minutos y no se puede ver mucho, es una ciudad con muy poca contaminación lumínica.
Tuvimos mucha suerte y estaba de guardia el recepcionista que habla castellano, así que la entrada fue de lo más ágil. Al subir a la habitación “sorpresa” nos habían dado una suite inmensa con dos espacios un primero con sofá, mesa, sillas, escritorio, televisión de más de 40” con teclado bluetooth y otra la habitación con la cama súper grande otro escritorio otra televisión y un armario súper grande y súper practico, vamos una pasada y una terraza compartida con las otras suites con unas vistas más que decentes y sus montoncitos de nieve. Toda de madera.
Era tardísimo así que unas fotos, un video, con la habitación sin estropear, deshacer maletas y a dormir.

Día 2. 21/01/2017
Como ayer nos acostamos tarde hoy nos levantamos tarde a las 8’30 ¡Qué barbaridad! Y no te extrañe que mañana madruguemos más aún.
El buffet del desayuno, muy completo con una gran variedad de quesos, zumos, fiambres, salmón, etc. y toda la retahíla de caliente beicon, salchichas, huevos, etc. Y mucha fruta natural, vamos de los mejores desayunos que nos hemos encontrado, sino el mejor.
El hotel está en la avenida que sale de la estatua de Sofía, así que lo primero que vistamos es la estatua de ahí al mercado, la mezquita, la sinagoga, el museo de la ciudad y los baños, esta todo juntito. El mercado central tiene baño gratuito en el sótano al lado del restaurante, el cual tiene sopas y comida autóctona, pensamos que si la hora de comer nos pilla cerca volveremos aquí a comer.
Volviendo hacia la estatua de Sofía vemos la iglesia de San Joseph y las ruinas romanas que son poca cosa, pero cubiertas de nieve parecen más importantes.
Al otro lado de la plaza esta la calle Vitosha, el cual es nuestro próximo objetivo, hemos leído que en esta calle esta una casa de cambio de las mejores, y así es el cambio está prácticamente como el oficial y sin comisión por supuesto. Cambiamos a 1’95 y el oficial es e1’97, si nos sobran vendremos aquí a cambiar pues también es de los mejores para eso.
Llegamos al final de la calle y le echamos un vistazo al NDK, pero solo de lejos a él le toca mañana. Retrocedemos hasta la catedral de Sveta-Nedelya que esta al principio de la calle y nos encontramos con algún tipo de celebración pues está lleno de Popes, nos hacemos fotos disimuladas con ellos de fondo, y algunas no tan disimuladas, son graciosos con sus barbas y sus sotanas. La catedral está bien por dentro y por fuera.
Muy cerca es la iglesia de St. George Rotunda, es fácil pasar al lado y no verla pues está encerrada entre unos edificios de estilo comunista, le damos una vuelta por fuera y por dentro y son ya las 2, hora de comer. Como no nos hemos alejado mucho del Mercado Central y nos había gustado la pinta de sitio autóctono y con clientes autóctonos del restaurante de la planta baja del mercado nos encaminamos hacia él. Nos comemos 2 sopas, dos segundos con mucha pinta de que así se los comen en sus casas lo nativos y 2 cerveza de ½ litro, todo por 22’20 levas (10 euros más o menos.)
Una vez repuestas las energías, volvemos hacia la Rotunda para continuar el tour, en uno de los edificios que tapan esta iglesia, más concretamente el lateral que da hacia el museo arqueológico es donde se hace el cambio de guardia que todo el mundo nombra, pero sin darle mucha importancia, como falta mucho no esperamos ya lo veremos en otro momento.
Seguimos la avenida que sale de la estatua de Sofía hacia la catedral de Alejandro Neski y que seguiremos hasta el puente de las águilas.
Lo primero que tenemos a la izquierda es el Palacio Real el cual dentro tiene la Galería Nacional de Arte y el museo de etnografía en el siguiente edificio está el museo de historia natural y enfrente de estos museos se encuentra el jardín de la ciudad, nevado es una preciosidad me imagino que en primavera será igual o más bonito, pero en otro estilo, nevado es precioso.
El siguiente monumento es una joyita, la Iglesia Rusa, pequeña pero muy bonita por dentro y por fuera. Enfrente hay un restaurante español y se nos ocurre entrar y sentarnos en el escaparate para contemplar la iglesia relajadamente sentados tomando un café (expreso y cortado 2’50 levas). Y de paso ir al servicio que íbamos ya un poco apurados. Solo por estar viendo la iglesia vale la pena. Dentro de la iglesia están haciendo un rito y hay un coro, pero es muy pequeña, hay mucha gente, vamos esta peta, y hay que estar de pie así que nos vamos ya volveremos.
En el parque de la parte de arriba de esta iglesia y en dirección hacia la catedral está el mercado de antigüedades, es un poco tarde y está comenzando a anochecer y algunos puestos están recogiendo, lo dejamos con la intención de volver mañana. Desde aquí se ve ya nuestro objetivo principal del día la catedral de Alejandro Neski.
La Nesky nos gusta muchísimo por fuera y por dentro más si cabe. En ninguna iglesia de Sofia se pueden hacer fotos y en esta es en la primera que nos apetecería hacer unas cuantas, pero seguimos las normas y no hacemos ninguna, sobre todo porque la norma llevaba una escoba y barría mirando hacia todos los sitios menos al suelo. Al salir nos vengamos y le hacemos mil o dos mil fotos al exterior.
La catedral está en una plaza muy grande y la recorremos por su perímetro el monumento al soldado desconocido, la iglesia de la Hagia Sofía, el Holy Sinod, el ayuntamiento, la academia nacional de las artes, la biblioteca de San Cyril y San Methodius, la asamblea Nacional de la republica de Bulgaria y terminamos en la Universidad San Klliment Ohridski, vamos un paseo de lo más bonito y cultural. De la universidad por un bulevar al puente de las águilas y a ver el rio Perlovska, que por su bien espero que lleve más agua por otros lares, pues por Sofía es un hilillo de agua.
Ya es noche cerrada y volvemos por el mismo camino hacia el centro, paramos en la estatua del zar liberador a hacer unas fotos, pero está demasiado oscuro para hacer fotos.
Así que elegimos una actividad creativa y saludable cuando la luz no acompaña, ir de cervezas, elegimos el pub 1560 que está al lado de la calle Vitosha, probamos una cerveza local de barril y una negra de botella Apuaha, muy buenas las dos.
Decidimos cenar en el restaurante Hadjidraganovite Izbi, muy típico él y que muchos blogs recomiendan como típico y aceptable en calidad. Como no tenemos reserva no puede ser y nos vamos al siguiente de la lista que está a pocos metros de este, el restaurante Divaka, es una cadena, también lo aconsejan en varios blogs. Esta bastante lleno, pero en la planta baja solo hay una mesa libre y casualmente es para 2. Pedimos 2 sopas Divaka que va y es la que sirven en pan redondo, de segundo una caballa un salmón, regado con 2 cervezas de 0’50, la cena nos sale por 48 levas (24 euros). Estaba todo buenísimo.
Una vez en la calle decidimos ir al restaurante Hadjidraganovite Izbi a reservar, mañana es domingo y habrá menos gente, pero por si acaso reservamos para cenar mañana.
Caminito al hotel y a dormir.
Día 3. 22/01/2017
Que bonitas son las vacaciones, dina a las 8. El desayuno igualito al de ayer pero hoy sí que llego a tiempo para coger un buen montoncito de salmón que ayer quedaba poco.
Hoy vamos a empezar por el mercado de las mujeres, como es domingo hay poco ambiente y mucho cerrado. Un poco de comida fresca en la parte central y en las tiendas de las casas que rodean el mercado si hay más tiendas abiertas de ropa, calzado, etc. Pero toda la moda de los 50 y 60 en esto es en lo que más se les nota su pasado dependiente de la Unión de Repúblicas Soviéticas.
Vemos una iglesia que hay junto al mercado y decidimos irnos, si acaso mañana lunes volveremos a ver el mercado con más ambiente, está muy cerca del hotel y no es mucha molestia acercarse.
Como ayer era sábado ni siquiera nos planteamos entrar a ver la sinagoga, así que esta es una buena elección para continuar el día. Le volvemos a hacer más fotos, pero no somos capaces de ver la entrada y nos encaminamos hacia la calle Vitosha para ver las iglesias que nos faltaron ayer como la iglesia de San Nicolás el Taumaturgo y la iglesia de Sana Petka de los Balcanes las dos valen la pena, una por rara y la otra por pequeña. Tras verlas seguimos nuestro camino hacia el NDK que es nuestro próximo destino. El parque es enorme y como es natural me encanta que tenga muchísima nieve, volveré en primavera para comparar. Tiene una escultura tipo industrial que es un poco rarita.
No somos capaces de encontrar la puerta de entrada al NDK y hay muy poca gente que entre, probamos en una y no nos pareció normal lo que se veía y al final con la que tenía más pinta acertamos, dentro es enorme con 8 plantas y 3 sótanos y los techos altísimos, en el hall hay esculturas, pero no hay nadie y no nos motiva para entrar más, es un típico ejemplo de arquitectura comunista.
Después del chafen nos vamos al parque a ver la iglesia que hay en el centro y volver a ver el monumento industrial. Al lado de la iglesia hay un montículo y los niños se lo pasan bomba tirándose con trineos, es lo bueno de tener la nieve en la puerta de tu casa.
Nuestro próximo objetivo es ver el mercado de Ignatiev de libros usados y la escultura de dos personajes sentados en un banco.
Se ha hecho la hora de comer y miramos a ver que tenemos cerca y gana uno de los que tenemos por típico y buena calidad el restaurante Manastirska Magernitsa  (Манастирска Магерница en búlgaro). La decoración nos encantó, y la comida estuvo muy buena, pedimos, como  no, dos sopas, esturión al grill y pollo al estilo tracio, un pan con especias buenísimo y 4 cervezas (normal que siempre vayamos meandonos) por 84 levas (24 €). Totalmente aconsejable, como he dicho todo buenísimo.
El Teatro Nacional nos gusta mucho la arquitectura y los colores en que está pintado. En el parque de delante hay unos murales con una exposición de fotos de la ciudad y nos gustó ver fotos de lo que estamos viendo en estos días. El parque es muy bonito todo blanco.
Nos dirigimos hacia la Iglesia Rusa que ayer no le pudimos dedicar el tiempo que se merece. Y algo insolito en las iglesias ortodoxas, estaba cerrada, vamos al mercado de antigüedades y ya habían recogido quedaban los regazados cargando las furgonetas. Pues a Neski a volver a entrar y sentarnos en un banco (hay que aprovechar en las iglesias ortodoxas no hay bancos y muy pocas sillas). Nos sigue encantando y estamos un rato admirándola. Le volvemos a dar la vuelta haciéndole fotos y cuando estamos alejándonos en dirección a la universidad le hacemos a neski las dos mejores fotos del viaje, impresionantes, una solo a la neski y otro yo y la neski, lo que quiere decir que el mérito y el premio a las mejores fotos viaje se lo lleva Charo. Esta es una buena idea instaurar un concurso a la mejor foto del viaje y de premio otro viaje.
De vuelta hacia el centro, como nos cuadra la hora esperamos para ver el cambio de guarda, y no comprendemos como los blogs citan esta para verlo, es corto, soso y poco formal.
El invierno es una lata ya es de noche, y si hay una ciudad oscura en Europa esa es Sofía, así que nos encaminamos a la mejor actividad que somos capaces de realizar en la oscuridad, beber cerveza, el elegido esta vez es el pub irlandés Murphis. Nos tomamos unas tostaditas que estaban exquisitas.
Ya es la hora de cenar así que nos encaminamos hacia el restaurante Hadjidraganovite Izbi, que habíamos reservado, por señas y gestos, ayer para cenar. Es muy típico, pero nos gusta más en el que hemos comido. El local esta prácticamente vacío, los domingos acabamos de constatar que hay muchísima menos gente que los sábados. Cenamos bien estaba todo bueno, aunque no apuntamos lo que cenamos y nos acordamos, pero la sensación de cenar bien si la que tenemos.
Paseíto y a dormir que llevamos 14 horas andando.

Día 4. 23/01/2017
Las vacaciones son para descansar, pero por si acaso nos vamos a levantar a las 8. El desayunoi es enorme como los otros y me entra una duda si todos los días me como un cuarto de kilo de salmón ahumados, ¿viviría más de un año?, por si acaso ya no lo hare más.
Nos encaminamos al Mall of Sofía un centro comercial que está cerca del hotel en dirección contraria a la estatua de Sofía, de camino nos acercamos a la iglesia de San Nicolás de Sofía por dentro es muy bonita cosa que no se puede decir del exterior que es de ladrillo visto de color beige claro. Nos gusta si podemos ir por lo menos a un centro comercial para compararlos y siempre concluir que si te sueltan en uno nunca adivinaras en que ciudad estas, son todos iguales.
Otra cosa que nos gusta hacer es perdernos controladamente, por lo que decidimos ir andando hacia el centro, pero zigzagueando, para ver alguna parte de la ciudad menos glamurosa. Y resulta un paso muy instructivo, bonito y fenomenal para el espíritu.
Nos despedimos de la mezquita, los baños, el museo de la ciudad y descubrimos que el edificio que hay al lado es un centro comercial de estilo comunista, que sobrevive, hay pocas tiendas y de marcas de lujo, pero solo son 2 plantas centro comercial el resto son oficinas.
Entre este edificio y los edificios que esconde la Rotunda, habíamos claraboyas, pero no sabíamos lo que había debajo por que la nieve no nos dejaba ver el bosque, y va y resulta que eran ruinas romanas y se accedía desde el paso subterráneo que hay para cruzar la calle, el cual no habíamos utilizado hasta ahora.
En fin, damos algún paseo más encaminados hacia la calle Vitosha para descambiar los levs que nos sobran y quedarnos solo con los necesarios para comer y tranquilamente hacia el hotel a recoger maletas, al aeropuerto y a casita.

Es el primer viaje que no hemos usado ningún medio de transporte, para que os hagáis una idea de lo cómodo y cerca que esta todo en el centro de Sofía.







viernes, 23 de diciembre de 2016

Semanita rumana

Para empezar unos links a documentos con los sitios a ver, comer,etc. están hechos con el google maps y los sitios sacados de otros blogs viajeros y de guias.

Aeropuerto.
Iglesias de Bucarest.
Edificios civiles.
Museos de Bucarest.
Varios.
Comer y beber en Bucarest.
Blogs y webs sobre Rumania.
De la estación de Brasov a la autogara 2.
De la autogara 2 al centro de Brasov.
Del centro de Brasov a la estación de tren.

1º día. 03-12-2016
Primer vuelo con Blue Air, un Ryanair rumano, en el que molestan menos y al final te dan un caramelo.
Coger el autobús 783 en el aeropuerto es fácil, sigues las indicaciones y compras el ticket que vale para dos viajes una persona o un viaje dos personas, esto es así en todos los autobuses urbanos y el metro, 8’60 lei los dos. El autobús lleva una pantalla de led donde anuncia las paradas, si sabes cuál es tu parada lo tienes todo solucionado.
El hotel Ambassador está muy bien para el precio, falta ver el desayuno, pero tendría que ser horrible ya que por 7 noches con desayuno hemos pagado 396 euros.
Dejamos las maletas y sin deshacerlas salimos a tomar una primera toma de contacto con Bucarest. Son las 4 así que paramos a comer unos fideos en un vietnamita que está al lado del hotel.
A las 4’30 se hace de noche, de hecho al salir de comer ya están todas las luces encendidas.
El paseo de hoy es sencillo bajar las avenidas rectas que nos llevaran a la plaza Unirii y de ahí por el bulevar del mismo nombre al mercado de Navidad y a ver el famoso parlamento aunque sea de noche.
Antes de llegar a la plaza de la universidad nos encontramos con la primera iglesia ortodoxa, la biserica italiana, un poco oscura y todas las paredes llenas de pinturas, nos quedamos un rato oyendo a un cura músico que está tocando el órgano.
Habíamos leído que el mercado de navidad lo ponían en la plaza de la universidad, pero no era cierto o era cierto otros años. La plaza tiene buena pinta incluso de noche, no hay mercado pero si unas casetas de comer y beber, nos hacemos el primer vino caliente del viaje. Aquí no es como en Alemania que dan una tacita de 200 ml. Aquí son vasos de cartón de 400 ml.
La plaza Unirii es un anuncio toda ella y el rey es Amancio, tiene desplegadas todas la marcas de Inditex en esta plaza.
Lo que más nos llama la atención son la fuentes, Nunca habíamos visto tantas fuentes juntas y tan grandes, no tiene agua pero están todas iluminadas.
En el mercado hay un escenario bastante grande en el cual hacen actuaciones, hoy toca un grupo ye-ye de jubilados que parece que le gusta mucho al público. El mercado cumple todas las expectativas de un mercado de navidad.
El parlamento esta como un decorado al fondo del mercado, de noche no impresiona mucho.
Nos vamos a cenar al casco viejo, vemos a Drácula en la corte vieja, la cual esta vallada y cerrada.
Nos fiamos de un gancho para cenar y cenamos regular en Zaraza. Igual fue mala suerte pero la carne estaba muy, muy dura, el precio era normal y el local lo mejor, decorado con cuadros antiguos, había sobre todo lugareños tomando café, pero ninguno comía.
Después de cenar damos un paseo por Lipcasi, no es muy grande la zona y hay muy poca gente para ser sábado. Nos encontramos con la biblioteca Cărturești Carusel.  Es un paraíso para los amantes de los libros. Este impactante y moderno local de 6 plantas ocupa el antiguo edificio de un banco del siglo XIX.  Abierto de lunes a domingo de 10:00 a 22:30.
Caminito al hotel a deshacer las maletas y a dormir. Mañana a lo mejor hay cervecita antes de dormir.

2º día. 04-12-2016
Diana a las 8 h. el desayuno es bueno para cebar al ganado, y todo muy bueno, ya veremos la variedad que tienen.
Hoy tenemos pensado para empezar ir a la estación de trenes andando para ver lo que nos cuesta y si el camino vale la pena como paseo. Y lo más difícil ver si podremos entendernos con las maquinas o personas para sacar los billetes.
Nos cuesta 35 minutos llegar, el paseo no es tan bonito como para repetirlo 2 veces más y menos a las 7 de la mañana como pasara las otras veces. O sea que iremos en metro, el cual en esta ciudad parece fácil y amigable.
Hoy no dedicaremos a recorrer la calle Vitorei, de arriba abajo. Comienza en la plaza del mismo nombre y termina en el casco viejo.
Desde la estación de trenes a la plaza Vitorei vamos andando y nos encontramos una iglesia que no teníamos marcada, Biserica Sfântul Nicolae en el Bulevardul Alexandru Ioan Cuza cuando llega a la Strada Buzești, pongo la dirección porque esta iglesia no está en el google maps, con la suerte del principiante de que están haciendo misa o lo que hagan, el caso es que hay un cura monísimo de la muerte con unos colorines envidiables hablando a un montón de gente de pie y de rodillas, en las iglesias ortodoxas no hay bancos, solo unas pocas sillas.
La calle Vitorei tiene unas 8 iglesias, 3 o 4 museos y otros tantos palacios. Vale la pena el paseo solo entramos en las iglesias que están todas abiertas y los otros edificios solo los vemos por fuera. En ninguna iglesia cobran por entrar y nos dejan hacer fotos, por si acaso preguntamos en todas, preguntar quiere decir enseñar la cámara, no os vayáis a creer que hablábamos con los nativos.
Paramos en el Ryan's Irish Pub a comer está en la calle Strada Piața Amzei 13. Pasamos por aquí de casualidad a la vuelta de cambiar leis en el Bulevardul General Gheorghe Magheru enfrente de la parada de metro, que es donde teníamos controlada una casa de cambio. Comemos pollo al grill con patatas y salmón con verduras, 3 cervezas y 2 cafés nos cuestan 121 leis.
La calle Vitorei nos lleva todo el día, cuando llegamos al casco antiguo ya es de noche, lo cual quiere decir que son la 4 y media de la tarde, queda un mundo para acabar el día.
Nos acercamos al mercado de navidad, a ver si está más vacío, pero está más lleno de gente que el día anterior.
Decidimos acercarnos al parlamento que está detrás del mercado, pero hay una avenida de 10 carriles sin semáforos cercanos. El parlamento tiene una valla y un jardín y no se le ve entrada frontal y está muy poco iluminado, por lo que pensamos que ya volveremos de día.
Nos vamos a callejear por la derecha del mercado de navidad y nos encontramos con un palacio inmenso y otros más pequeños, vamos una locura. Lo mejor de todo es una iglesia con muchos árboles iluminados y un campanario separado de la iglesia, es el primer campanario que vemos en una iglesia. Está todo muy iluminado y en el mismo recinto que la clínica de Nadia Elena Comăneci, la famosa gimnasta rumana.
Las calles del casco viejo están muy oscuras incluso con la luces de navidad, no nos hacemos una idea de la oscuridad que habrá cuando quiten las luces de navidad.
Cenamos en la Mama, cerca de la plaza de la universidad 2 sopas (ciorbas), unas mitetie (como longanizas sin piel más cortas y más gordas) y unos mitetie típicos de los Maramureș que parecen chorizos de Albacete y dos cervezas nos cuesta 88 leis.
Despacito hacia el hotel a escribir, mandar whatsapp, subir fotos a Instagram pero sobre todo a dormir.


3º día. 05-12-2016
Desayuno exactamente igual que el día anterior, las cosas estaban en la misma posición.
Hoy vamos a probar el metro para ir a la estación de trenes, nos ha costado algo menos, hay que hacer transbordo, así que iremos con el metro. El metro es muy rápido y pasa cada 2 minutos hay pocas líneas y está muy claro con pocos cruces de líneas. Vale 5 leis 2 viajes o un viaje dos personas, a este precio no vale la pena sacar bonos de transporte, se valida al entrar y la salida es con tornos sin control.
Una de las tareas en la estación es sacar el billete para ir mañana a Bran. Llevamos un poco de miedo con no entendernos el simulacro de ayer no fue muy positivo. En el móvil llevamos traducido al rumano lo que queremos,  “dos billetes a Brasov a las 8’15 y 2 de vuelta a Bucarest en el último”, Se lo ponemos en el cristal tras darle un simpático “good morning” y pone cara de “yo solo trabajo aquí y vendo billetes”, parece que lo ha leído con lo que Charo quita el móvil de la ventanilla, en ese momento la taquillera con señas dice que se lo enseñemos otra vez, cosa que no podemos la traducción se ha ido y tendríamos que volver a escribirlo, así que con los dedos, “tomorrow”, “the last” y cuatro señas más nos da 2 billetes para Brasov y 2 de vuelta en el último, que llega a Bucarest a las 00 horas y ya no hay metro y el camino de vuelta al hotel a esas horas da un poco de miedo, psicológico, la ciudad parece igual de segura que cualquier otra.
Con el metro vamos al Parcul Herăstrău la parada más cercana es la de Aviatorilor en la Piața Charles de Gaulle, en la cual hay una estatua del mismo, pero es pequeña y poco vistosa, el parque es enorme y con lago enorme para dar paseos en barca, pero eso me imagino que en verano tendrá más éxito que en diciembre. La idea es ver el “Muzeul Satului Village Museum” o museo de la villa. El museo está en la otra esquina del parque de donde deja el metro, pero incluso con los arboles pelaos de hojas es agradable un pequeño paseo por el parque, de camino hay un memorial pequeñito a Michael Jackson, si pasas lo miras pero no vale la pena ir adrede.
Es lunes y hay muy poca gente en el parque y de lejos la puerta del museo nos parece que no es la entrada, y eso es porque los domingos pese a lo que habíamos leído “abierto todos los días” está cerrado, le echamos un vistazo pues la valla no es opaca y se puede ver todo lo que hay dentro, es enorme y por lo que vemos no nos importaría perdernos este museo. Grave error. En diciembre por lo menos cierra los lunes y martes.
Aprovechamos para ver el arco del triunfo y una iglesia que hay al lado.
Como plan “B” elegimos ver el parlamento, que es uno de los obligatorios. Y con el metro estamos en la plaza Unirii en un momentito. No tenemos claro si lo podremos ver pero si no cogeríamos hora para otro día.
El mercado de navidad está casi vacío así sí que se pueden ver los puestos.
Por un rayo divino de inspiración se me ocurre que la entrada al parlamento está en el lateral izquierdo, “de frente es enorme pero los laterales no podíamos preveer como eran” con la inspiración a cuestas le preguntamos a un guardia jurado del mercado “¿the entry?” Acompañado del brazo extendido en dirección al parlamento y el guardián de la seguridad con cara de haba afirma moviendo la cabeza sin decir nada absolutamente.
Buscamos como cruzar la autopista de 10 carriles que nos separa del objetivo y comenzamos a subir una cuesta que nos llevara a la puerta que se ve a lo lejos para entrar, pero al llegar nos dicen que se entra por la otra puerta y como solosporelmundo no retrocede nunca, siempre hacia adelante, decidimos darle la vuelta al parlamento, pensando que sería cuadrado debería haber la misma distancia.
Sorpresa, al final de la cuestecita descubrimos que no es un cuadrado es un rectángulo y los laterales son 10 veces más lagos que el frontal, pero una decisión es una decisión y seguimos adelante, la recompensa no viene del cielo ya que en la esquina han hecho una iglesia ortodoxa de madera tallada que nos gusta mucho, al lado están construyendo una iglesia al estilo de los Maramureș con la torre en punta y finita. En el inmenso solar están construyendo una catedral enorme según creemos leer en un cartel.
Tras este pequeño descanso visual seguimos la valla del parlamento, es largo pero merece la pena vemos edificios estilo sosito comunista y es a lo que hemos venido.
Por fin llegamos a la entrada y no hay gente, solo unos españoles reservando la visita para el día siguiente el hijo habla muy bien inglés, antes de que se retiren el chico se da cuenta de que no hablamos inglés y de que la cara anchoa que atiende no está receptiva a entenderse con dos paletos se ofrece a ayudarnos, le decimos que no se preocupe que creemos que todo irá bien, pero no la tiparraca se cierra en banda y no nos quiere entender ni da facilidades, así que menos mal que el chico no se ha ido aun y lo llamamos, la burócrata lo que nos decía es que como no sabíamos inglés y por seguridad no nos dejaba entrar si pasaba algo no íbamos a saber lo que había que hacer para evitar una hecatombe nuclear, pero si la visita no es en inglés es en rumano, no sé qué será peor, al final a tres bandas la esmerada obrera del régimen, nosotros y el bilingüe paisano conseguimos entrar en el turno de las 2 que era el siguiente y faltaba 15 minutos, tras pagar 35 leis per cápita. Y no sacamos la entrada de hacer fotos, no nos esperábamos tanto lujo.
Pasamos la seguridad haciendo lo que hacen los de delante y no hay problema, no hacia tanta falta el inglés, eso sí en las explicaciones del guía de cada 10 palabras entendemos media o ninguna. Aparte de nuestra ignorancia, el guía es simpático y agradable.
El parlamento es una pasada de cristal y mármol, pero con buen gusto en el sentido de que no resulta sobrecargado u horrible, otra cosa es la pasada que se metieron con la construcción se les fue la olla y seguramente se merecieron o se ganaron a pulso el final que tuvieron los Ceausescu. Nosotros sacamos la entrada completa pero la terraza y sobre todo el sótano son prescindibles. La terraza lo mejor que tiene es ver las fuentes del bulevar Unirii, todas en marcha tiene que ser un espectáculo. El parlamento es una visita obligatoria.
Son las 4 sin comer, vamos al mercado de navidad a tomar un tentempié de productos típicos de la tierra. Comemos carne picada envuelta en repollo.
Nos queda un poco de luz así que vamos a ver unas iglesias, la catedral y el palacio del amo de la iglesia ortodoxa. A la catedral llegamos sin luz, pero dios nos lo compensa con una misa ortodoxa en la catedral, la cual nos dará indulgencias.
Todo el complejo catedralicio es muy bonito y tenemos que venir de día para volver a verlo y hacer unas fotos, de noche las fotos no nos salen muy bien.
De noche y otra vez en el casco viejo, esto nos lleva a la bebida, estamos en el pub irlandés St. Patrick tomándonos unas guinness, mira por donde hoy es lunes y los lunes hay oferta, por cada 2 pintas te regalan otra así que nos bebemos 1’5 pintas cada uno.
Queremos ir a cenar al caru cu bere, súper típico turístico de la muerte, hemos leído que hay que reservar, está siempre lleno, pero nos gusta la aventura y vamos a ir a pecho descubierto sin reservar a la aventura, estilo Livingstone cartografiando África.
Naturalmente hay mesa para nosotros pero está lleno y es una casualidad, la mayoría de la gente reserva, es lunes y está lleno. El ambiente es como habíamos leído súper turístico pero la ambientación es muy buena tiene un toque medieval en general es bonito y agradable, si el murmullo fuera un poco más suave, yo no oigo a la gente chillar porque me ha tocado a 30 centímetros de dos músicos que están tocando, quizás mejor la música que el murmullo. Lo más curioso fue la “humillación” que sufren los trabajadores del local todos desde cocineros a limpiadores, les hacen desfilar en fila por todo el local, lo he contado y son más de 50 trabajadores, normal que sirvan tan rápido y todo sea tan ágil. El desfile recuerda a lo que hacen en los cruceros. Cenamos 2 sopas servidas en un bol de pan, de segundo una carne con polenta para compartir y 2 cervezas 93 leis, no es muy caro para el sitio que es. Lo mejor el local.
Paseíto hacia el hotel y a dormir mañana hay que madrugar para ir a ver a Drácula.


4º día. 06-12-2016
Madrugada a tope, a las 6 arriba y a las 7 en punto en la puerta del desayuno “copia exacta del desayuno de ayer”, conseguimos legar a las 8 a la estación de trenes y a las 8’15 sale el tren hacia Brasov.
Hoy vamos a usar todos los tipos de transportes terrestres metro, tren, autobús urbano, autobús interurbano, microbús y taxi.
Llegamos sin incidentes y puntuales a Brasov, en la puerta de la estación se sacan los billetes de autobús, nosotros cogemos el 23 pero hacia la autogara 2 salen algunos más, la parada esta al salir de la estación a la derecha, en los enlaces de documentos pongo capturas e itinerarios. Hacia 4 paradas y como sabemos cómo se llama la nuestra, cuando aparece en la pantalla led nos bajamos. La autogara 2 es un poco cutre, no tiene taquillas y parece un poco caótica, pero solo tenemos que buscar un autobús que en el frontal ponga Bran. El billete lo cobra el chofer y son 7 leis por persona y sale cada hora.  El autobús era curioso además de viejo todo el techo iba cubierto de ambientadores de cartón de los de toda la vida de olor a pino.
El castillo está en el mismo pueblo y nada más bajar se ve. La entrada vale 35 leis por persona y se pueden hacer fotos. El exterior no está mal y la decoración del interior está un poco forzada y nos dio la impresión de relleno.
Es una excursión que hay que hacer, pero no le pongáis muchas expectativas, intentar ver este antes del castillo de Peles.
Estábamos esperando el autobús de vuelta, cuando paro un microbús al que otra gente entre ellos españoles le preguntaron si iba Brasov, y el precio, cobra  7 leis como el otro autobús y nos deja en la autogara, pero no entra por lo que igual es un poco pirata. Lo que sí que va es más rápido. Nos deja en la parada de los autobuses 41 y 22 que son los que van al centro de Brasov. Se hace un poco largo el recorrido y al preguntarle a una nativa por el centro señala hacia detrás como que lo hemos pasado, nos bajamos en la primera y andando para el centro.
Como es un poco tarde nos metemos en el McDonald a comer una sopa, no está mala sopa de la súper cadena.
Visitar Brasov sin salir del centro, sobra con 2 horas, hay mercado de navidad como era de esperar con un árbol muy bonito, La mayoría del tiempo es de noche, pero no nos importa y le damos un buen paseo al centro.
Cuando se hace la hora de retirarnos vamos a la parada del 51, que está cerca de la plaza principal y hacia la estación de trenes. Mapas en los archivos adjuntos.
En la entrada de la estación hay unos quioscos que venden bocatas y bebidas, compramos 2 bocatas y 2 cervezas para cenar en el tren.
Tenía que salir a las 20’42 pero intuimos que anuncian retrasos del tren por megafonía y la situación es un poco tensa porque es la única estación del mundo que no tiene información de los trenes en los andenes, como hay bastante gente esperando en el andén y siguen allí, pensamos que no ha cambiado de vía y que es un retraso. Al final el tren llega con una hora y algo de retraso.
Nada más subir cenamos y a dormir, con lo que el viaje se hace súper corto.
Al bajar del tren un señor nos ofrece un taxi, pero Charo medio dormida le dice que no, pensamos que da igual y que fuera de la estación habrá más. Pero solo había uno con el motor en marcha y sin chofer. Llega un taxi ocupado que descarga y un lugareño muy amable no lo cede. El taxista nos hace un recorrido turístico nocturno de Bucarest que nadie le había pedido y encima nos pide más de lo que marcaba el taxímetro, y quiere cobrar con billetes de 10 no acepta los que yo le daba más pequeños, esto lo descubrimos porque nos enseñó los billetes que quería. Nos cobró 10 leis que son 5 € así que no le discutimos el tour. Nos dejó en la puerta del hotel y a dormir.
El 95 % de los taxi son marca Dacia y un modelo pequeñito, el que nos tocó a nosotros se paraba y el taxista por señas decía que era muy malo.


5º día. 07-12-2016
Hoy no hemos madrugado, nos hemos levantado a las 8 y en el desayuno había una novedad, puré de patata con algo por encima, estaba bueno.
Íbamos a ver 3 iglesias que nos pillaban de camino hacia el centro, las hemos visto, pero nos hemos liado callejeando entre nuestro bulevar y el bulevar Dacia y nos hemos encontrado un montón de palacios muy bonitos con lo que se nos ha ido la mañana rápidamente. Este paseo es muy recomendable. No os podemos decir las calles que son porque nos hemos movido por intuición y cuando nos veíamos muy perdidos nos reorientábamos con el móvil.
Para no perder mucho tiempo hemos comido en los puestos de comida de la piata university, dos perritos caliente típicos de aquí y 2 vinos calientes.
A seguir caminando, para ver más iglesias y la gran sinagoga esta es la única en la que nos han cobrado, 10 leis por persona. A cambio en la sinagoga había un guía que soltaba un rollo en ingles infumable, menos mal que nos ha dejado hacer fotos hasta hartarnos, porque si no hubiera sido un rollo, pero así ha quedado compensado.
Hemos llegado por fin con un poco de luz al barrio viejo y está abierta la valla de la corte vieja con lo que podemos ver la iglesia, con tan mala pata que la parte del palacio está cerrada por obras, que le vamos a hacer.
Hemos ido a ver la iglesia búlgara, que estaba cerrada y la rusa está en obras.
Ya es totalmente de noche por lo que nos vamos de compras como buenos turistas, para complacer a Charo que ya tenía ganas, hemos comprado un par de gorros con orejeras forrado con pelo de conejo y son de lo más abrigaditos, la pena es que esta noche no hace frio pero mañana los agradeceremos.
La plaza Unirii está dominada por el imperio de Inditex y hoy vamos a ver el centro comercial Koton que es donde están todas las marcas. No encontramos nada interesante.
Decidimos hacer el descanso del guerrero y vamos a la Pasajul Macca una callecita muy maja con muchos bares en el casco viejo. En uno de ellos probamos la cerveza local Silva una cerveza tostada y muy buena.
Salimos pensando en cenar en el pub Octoberfest, pero solo hay sándwiches y papas, así que acabamos entrando en el Pub Bordello, un sitio curioso en el que en el sótano hacen espectáculos de burlesque. Pedimos la hamburguesa Romania, nos sorprende el pan es muy raro, no parece ni pan.
Mañana volvemos a madrugar así que nos vamos a dormir.


6º día. 08-12-2016
El despertador suena a la 6 y a la marcha. Desayuno habitual y camino a la estación de trenes.
Nos viene todo rodado y en media hora estamos en la estación. La verdad es que el metro es una pasada, cada minuto pasa uno, la gente no corre por cogerlos, así van de llenos.
Con el traductor resulta fácil sacar los billetes, aunque en la web habíamos visto que a las 19’29 h. había uno de vuelta y no nos quiso o no podía vendernos para ese tren y nos dio para las 19’02 h.
En 2 horas estamos en Sinaia y caminito para arriba  para ver el monasterio de Sinaia, el castillo de Pelisor y el de Peles. Hay mucho hielo en las calles y muy resbaladizo, vamos con mucho cuidado a ver si nos caemos y se estropea la excursión y el viaje. Por el camino vamos descubriendo palacetes que los aristócratas construyeron para estar cerca del rey.
Lo primero que vemos es el monasterio hacemos 3 fotos y seguimos, lo dejamos para la vuelta. Vemos a lo lejos el castillo de Peles y empieza la locura y el descontrol fotográfico, a cada paso queríamos hacer foto, ya que cambia la perspectiva y todas las panorámicas nos parecían las más bonitas.
En el camino hay tenderetes con productos típicos atrapa turistas de todo tipo, están súper abrigados porque aquí el frio es fuertecito, esto es una estación de esquí y está a una altura considerable.
Una vez en el castillo sacamos las entradas, solo hay un tipo de entrada de 50 leis por cabeza y no sacamos la de hacer fotos. Nos ponemos en la cola para la visita guiada, que es la única que hay, por libre nada de nada.
No tardamos mucho en entrar, nos hacen poner unas fundas de plástico para los zapatos para no estropear ni ensuciar los suelos de madera y las alfombras, nos recuerdan a los gorros de ducha que dan en algunos hoteles.
Resulta un castillo impresionante, todo de madera, con techos preciosos y unas vidrieras de las más bonitas que hemos visto nunca. El mobiliario se ajusta a la época y es precioso. Se visitan pocas estancias pero resulta impresionante. Sin lugar a dudas es el más bonito que hemos visto nunca y por supuesto se lo recomendamos a todo el que pase por estos lares.
A la salida nos ponemos ciegos a hacer fotos a los jardines, el castillo, a los alrededores todo nevado, una locura.
El castillo de Pelesor está a unos 200 metros, es mucho menos espectacular por fuera y por dentro. Por lo cual no entramos para no estar comparándolos, y nos quedamos con el buen sabor de boca que nos ha dejado el de Peles. Nos conformamos con hacerle fotos al exterior, hago una macros del hielo fabulosas.
Bajamos hacia el monasterio de Sinaia, este sí que lo visitamos, la entrada cuesta 10 leis por persona y el museo está cerrado, por el frio según dice el que vende lo tickets que está metido en el coche para resguardarse del frio.
El monasterio tiene 2 iglesias una vieja rodeada de celdas para los monjes y una nueva más grande y aparatosa, por dentro es bastante bonita. Los monjes están haciendo su liturgia, sin feligreses y casi a oscuras, por lo que nos joroban las fotos, vamos que no podemos hacer. Nos salimos a disfrutar del exterior que aún queda mucha luz.
Bajamos al pueblo y comemos en un autoservicio, dos sopas carne envuelta en repollo, dos cervezas y dos cafés.
El pueblo es prácticamente una calle, eso sí muy larga, al ser una estación de esquí está orientado al esquí y hay muchos hoteles. Entramos en un centro comercial para ver tiendas locales y estar un poco más calientes. Hoy no hemos pasado frio con la ropa térmica y los gorros de pieles que nos compramos ayer.
No vamos a la estación con tiempo para tomar una cerveza en el bar de la estación, pero resulta que no tiene bar, es la única estación del mundo sin bar, menos mal que hay una especie de quiosco/panadería que tiene cerveza y roscas típicas de la zona.
Nos mosquea ver números raros al lado de nuestro tren y pasa de la hora, le enseñamos el billete a la taquillera y  nos dice que sí que lleva 90 minutos de retraso y nos ofrece cambiarlo por otro que solo le falta media hora para llegar. Menos mal. Aun así vamos a llegar a las 21’30h.
A esta hora aun funciona el metro, pensando donde cenar, como es un poco tarde elegimos un pub Journey que está cerca del hotel. Tiene varias salas y una muy grande que tiene el techo corredero, me imagino que en verano lo dejaran como terraza abierta. Es un sitio muy agradable y el servicio muy atento y la camarera se esfuerza por entendernos. Cenamos bien pero no me acuerdo el que, lo que si me acuerdo es que pedimos para beber cerveza Ursus negra y nos encantó.
A dormir mañana será otro día.



7º día. 09-12-2016
Pues hoy como los días normales a las 8 arriba. El desayuno bien, pero un plagio de los anteriores.
Hoy tenemos pensando hacer y ver unas cosas que nos faltan, ir al parque herastrau a ver el museo de la aldea y lo que sobre para despedirnos de sitios, aunque no contesten.
Lo primero es hacer unas fotos al Teatrul National Bucuresti, que está en la plaza de la universidad, el edificio es moderno pero muy agradable, de noche el voladizo cambia de color, tenemos fotos pero de noche y queremos fotos con luz solar, además del teatro están las estatuas de los payasos y al colorido kilómetro 0 de Rumania.
De camino también hacemos fotos con luz de La loba y Rómulo y Remo mamando.
También nos falta ver con buena luz solar la Curtea Veche, aunque no se pueda entrar al palacio, pero si queremos entrar en la Biserica Sfântul Antonie, que como esta en el recinto no hemos podido. Enfrente está el restaurante Hanu' lui Manuc, al cual también retratamos con luz solar, el edificio por dentro y por fuera es muy bonito.
Con la misma intención de hacer fotos con luz nos acercamos dando un paseíto por el rio Dambovita a la Biserica Sfântul Spiridon Vechi que de noche nos había gustado mucho, es la que está en el mismo recinto que la Policlínica Nadia Comăneci
Ídem con el parlamento a ver si le sacamos buenas fotos con luz solar, aunque está un poco nublado. Es un edificio que gusta por lo monumental y sencillo que es su estilo, acordaros que luego por dentro engaña.
Nos habíamos quedado con ganas de ver la catedral de día, así que hacia la catedral ortodoxa, de día es totalmente diferente como suele pasar, hacemos montón de fotos a la parte religiosa y a la palaciega.
Como veis le hemos sacado un rendimiento fotográfico brutal a la mañana.
Damos un pequeño voltio por la plaza Unirii y cogemos la línea 2 del metro que nos lleva a la plaza Charles de Gaulle  y haciendo el mismo recorrido del domingo entramos en el museo de la aldea, yo no tenía muchas expectativas por lo que habíamos visto a través de la valla, pero estaba rotundamente equivocado, es el mejor museo étnico que he visto en mi vida, nos inflamos a fotos y videos, no os lo podéis perder. En primavera u otoño tiene que ser más bonito aun por que mejorara mucho el entorno.
Comemos en el restaurante del museo y cuando salimos del museo está anocheciendo. Nos acercamos al arco del triunfo a hacer unas fotos en el atardecer, que se nos hace de noche.
Cogemos el metro a la plaza Unirii y como última misión tenemos paseo por el bulevar Unirii, como hay poca gente recorrido por el mercado navideño, última mirada a las fuentes del bulevar que me han cautivado y paseando por el casco viejo buscar algún sitio para cenar. No encontramos ningún sitio que nos guste para cenar pero igual es porque es demasiado pronto, así que decidimos cenar en el pub Journey, el de ayer, así se hace un poquito más tarde y el sitio nos gustó.
Nos acostamos pronto, mañana no hay que madrugar, hay recontra madrugar. Y aún no hemos hecho las maletas.





8º día. 10-12-2016
Nos levantamos a la 3 de la noche, eso no es de madrugada. Ayer pedimos el desayuno para llevar y lo han dejado en recepción.
Vamos a ir al aeropuerto con el autobús 783 el cual se porta de cine y a su hora nos recoge y nos traslada al aeropuerto para a las 7 salir volando hacia casita.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Un finde por la Tinença de Benifassà


Pues eso como dice el título un fin de semana por la Tinença de Benifassà y aquí dejo unas fotos de la naturaleza de la zona.








Un finde por la Tinença de Benifassà.

jueves, 10 de noviembre de 2016

5 días en Manchester, Liverpool y Chester.


Día 1. 12/10/16.- Llegada a Manchester.
Como casi siempre usamos Ryanair para viajar, y como siempre funciona bien, puntual y sin molestias.
La terminal 3 de Manchester es enorme, ¿cómo será la T1?, pero no tiene ningún problema, solo hay que seguir el letrero “The Station”  que hay cada 10 metros y 15 minutos después estas en “The Station”. 
Hay dos formas de sacar el billete: en la máquina (está en castellano) o en la taquilla (seguramente el señor o la señora no habla en castellano). Optamos por la máquina y no es muy complicado, nos costó algo pero porque nosotros no damos más de sí, nos liamos porque hay varios tipos de billetes, hay que coger el más barato. El billete vale 5 libras por persona, los trenes son muy seguidos y aun haciendo paradas en 15 minutos te deja en la estación de Piccadilly. El hotel es Piccadilly Garden y está situado a cinco minutos de la estación.
Según la página de Booking nos iban a recibir en nuestro idioma pero de las tres personas que había en recepción ninguno tenía la menor idea de castellano. Tomamos posesión de la habitación.
Cuando salimos a la calle ya es de noche y decidimos dar un paseo por la zona de la Catedral y sus alrededores. No es una ciudad muy iluminada así que decidimos cenar y volvimos al lado del hotel que hay un restaurante de la cadena Wetherspoons, ya habíamos visto al salir del hotel que cada noche tienen un plato cerrado de oferta y con una pinta vale entre ocho y nueve libras.
Para terminar el día nos tomamos una pinta de Guinness en el pub Shakespeare, al ser miércoles había poca gente pero el puf está muy bien y vale la pena ir a verlo. Y a la cama.



Día 2. 13/10/16.- Manchester
No habíamos cambiado la hora del móvil y nos suena una hora antes, pero no pasa nada…a dormir otra horita más.
Desayunamos en el mismo sitio de la cena un desayuno tradicional de la tierra (alubias, beicon, salchicha, patata y pan), con café con leche. Nos encaminamos rápidamente a información y turismo situado a dos minutos de Piccadilly para hacernos con un plano y salimos sin nada más porque las dos personas que había allí no sabían ni decir “hola” en castellano.
Lo primero que hacemos es ir a la Nacional Expres (compañía de autobuses) para sacar los billetes a Liverpool ¡¡vamos un poco asustados¡¡  no sabemos lo que nos encontraremos. Pero la suerte nos acompaña y tenemos una máquina expendedora que nos da toda la información necesaria para ir a Liverpool, pero no está en castellano. La solución fue que nos dimos cuenta que podíamos imprimir los horarios de los autobuses de ida y vuelta a Liverpool y eso es lo que hicimos. En los papeles marcamos el día que queríamos ir y la hora de salida y en el otro papel los detalles de la vuelta y con esto fuimos a la taquilla y el señor (muy agradable) lo vio claro y nos dio los billetes que queríamos. A 4 libras por trayecto y persona, 16 libras en total, no es muy caro el autobús.
La oficina de los autobuses está justo donde empieza el Village Gay, así que nos disponemos a dar un paseo por Canal Street y las cuatro calles que forman este barrio. Esta es una zona que está muy bien y dice mucho a favor de una ciudad.
Justo al llegar pensamos que si nos ha sido tan fácil sacar los billetes a Liverpool había que aprovechar que estaba trabajando ese señor tan simpático así es que volvimos para sacar los billetes a Chester para el sábado.
Nos pateamos el Village Gay y hacemos muchas fotos al canal y los locales y nos llevamos una buena impresión del barrio. Recomendamos a todo el mundo que vaya a Manchester que no deje de visitarlo.
Estamos tan cerca del hotel que decidimos ir al WC de la habitación. Nos encaminamos hacia Chinatown y nos encontramos en Piccadilly un mercado de frutas y verduras y de comida preparada de todos los países incluso hay un puesto que hace paella valenciana.
Chinatown es flojito, si el Village eran cuatro calles Chinatown son dos llenas de letreros en chino, restaurantes, supermercados de comida china y peluquerías. Lo único a destacar es el arco.
Como hemos desayunado fuerte no vamos a comer mucho, así que decidimos volver al mercado de Piccadilly y probar un pastel de carne al que le hemos echado el ojo antes. Nos lo comemos en un banco viendo pasar a los nativos.
Para la tarde tenemos prevista una ruta que pasa por el City Hall y la librería Central, continua por la calle Oxford Street hasta el canal y por el canal hasta la Estación de Grandstat, de aquí a la zona romana y el museo de la ciencia y acabar el día volviendo por la calle larga hacia la zona de la Catedral.
 El City Hall, vamos el ayuntamiento, nos gusta mucho, sólo vemos la planta baja, no sabemos si se pueden visitar más zonas o incluso si hay visitas guiadas, de todas formas es totalmente recomendable entrar a verlo. Justo al lado está la Biblioteca Central, por fuera es un edificio antiguo pero dentro está totalmente reformada, pintada de blanco y muy funcional y agradable.
La calle Oxford Street y el canal es un paseo muy recomendable.
La zona romana nos dejó un poquito chafados, no queda prácticamente nada, es un jardín con unas ruinas muy escasas. Hay una figura que vigila todo el rato tu visita: el altísimo hotel Hilton, una edificación muy curiosa, que se ve desde cualquier punto de esta zona de la ciudad.
Llegamos al Museo de la Ciencia justo cuando están cerrando, por cinco minutos no pudimos entrar, hacemos unas fotos y seguimos camino.
La calle Deansgate es una de las más largas de Manchester y muy agradable de pasear.
Se nos hace de noche antes de llegar a la Catedral, así es que ya es el segundo día que vemos la Catedral pero de noche, con muy poca iluminación, así es que le damos otra vuelta y cruzando por el centro comercial Arnalde y Market Street nos encaminamos al hotel para descansar un rato.
Una vez repuestas las energías nos damos un segundo paseo por el Village Gay y Chinatown para ver el ambiente de noche, seguramente al ser jueves no hay en ninguno de los dos ni ambiente ni gente y poca luz. El arco chino no tiene ni un pequeño foco así es que casi ni se ve.
En el Wetherspoons volvemos a cenar la cena temática de hoy es Curry, así es que nos tomamos el plato del día y la pinta por 8 libras y ya estamos cenados.
En Piccadilly Tavern nos tomamos la pinta de despedida del día y a dormir.


Día 3. 14/10/16 Liverpool
Desayunamos en Subway que está en la planta baja de al lado del hotel, un bocadillo y un café con leche 3 libras por persona.
Hoy toca Liverpool. A las 8´30 h. en el bus y a las 9´40 h. al lado del Albert Dock de Liverpool, que es donde tiene el final el autobús de la National Expres, con lo cual no nos podemos quejar del servicio del autobús, porque es aquí donde está información y turismo que es nuestro primer objetivo.
Tranquilamente vamos haciendo fotos y viendo el Albert buscando las indicaciones de la oficina y llegamos justo a las 10 h. en punto cuando estaban subiendo la persiana, naturalmente nadie sabe hablar castellano y lo único que conseguimos es un plano de la ciudad.
Terminamos de ver el Albert Dock por si a la vuelta ya no hay luz, y nos gusta bastante, es un sitio muy agradable.
Con el plano ya en nuestras manos planeamos la ruta, la cual va a comenzar por Chinatown, las catedrales, Lime Station, George Hall, la Biblioteca, el Ayuntamiento y de vuelta al George Dock.
Chinatown es más pequeña que la de Manchester pero tiene un arco más bonito y está mejor ambientada, con detalles en las farolas, papeleras, parquímetro, etc. La mayor diferencia es que no hay ningún negocio.
La Iglesia de St. Luke's Church está sin reconstruir, sólo quedan las paredes exteriores, pero aun así tiene una fotos muy bonitas.
La Catedral Anglicana es una mole oscura y gigantesca en una colina, por fuera no resulta nada agradable a la vista pero por dentro es de lo más normal, con unas vidrieras muy bonitas. Subimos a la torre, las vistas son muy bonitas, pero nos decepcionó, porque al haber subido a las alturas de otras catedrales, nos esperábamos algo más. De todas formas las vistas son bonitas y vale la pena subir sobre todo teniendo en cuenta que la mayor parte de la subida es en ascensor y lo poco que se sube por escaleras te permite ver las campanas. Os recomendamos que subáis.
Desde aquí sale la calle Hoper que acaba en la Catedral Metropolitana. En esta calle no os podéis perder la escultura de las maletas, no os preocupéis porque es imposible saltársela. A mitad de calle nos planteamos que es la hora de comer, teníamos pensado probar el plato típico de la zona que es scouse, pero de camino nos tropezamos con el Phill, para los amigos y los que ya hemos estado en él y para el resto Philarmonics Salon Dinner, la tentación es muy grande y entramos. Si el exterior nos había gustado el interior ya nos convenció de que este es el pub más bonito de Inglaterra y parte del extranjero (que hayamos visto nosotros), no es que lo recomendemos es que es visita obligada. Si sólo vais a estar diez minutos en Liverpool y tenéis que elegir sólo una cosa que ver no lo dudéis: elegir el Phill.  Todos los salones son dignos de ver, pero lo que realmente llama la atención es el WC de caballeros, entra todo el mundo a verlos, incluidas las mujeres.
Por lo que realmente es famoso el Phill es porque John Lennon venia muchas veces y una vez triunfó dijo: “lo malo de ser famoso es no poder tomarme una pinta en el Phill”
En el Phil comemos un lunch y una pinta por 7´50 libras (un lunch en esta zona es un sándwich)
Una vez comidos nos encaminamos a la Catedral Metropolitana, nueva y moderna, rara de estas rarezas que te gustan o no las tragas.
A mí no me gusto a Charo sí.
De aquí vamos a Lime Station. Una estación grande, curiosa, lo más destacable unas enormes columnas rojas.
Encima de la colina el George Hall, un museo, la Biblioteca y varios edificios del mismo estilo arquitectónico forman un conjunto muy bonito.
La biblioteca es totalmente funcional y moderna.
Al bajar la colina cogemos una calle larguísima que acaba en las Tres Gracias y en esta calle está el Ayuntamiento, al cual no pudimos entrar porque había una boda. En compensación pudimos ver y hacer fotos con un par de furgonetas Volkswagen restauradas que usaban para trasladar a los novios.
Las Tres Gracias es un conjunto monumental que solo por verlas por fuera vale la pena, no sabemos si se puede entrar en alguna ni lo que hay dentro de ellas. La más curiosa es la que tiene arriba dos pájaro, uno mira al mar y otro a la ciudad, y este pájaro es el símbolo de la ciudad.
Enfrente de las Tres Gracias está el museo de los Beatles, a él nos encaminábamos cuando nos tropezamos con la estatua en bronce de los Beatles y naturalmente nos hicimos muchas fotos con ellos. La verdad es que la escultura está muy bien por el gran parecido y la sensación de movimiento que trasmite.
Está anocheciendo y la luz y el ambiente es el ideal para pasear por el rio Mersey y hacerse fotos con las diversas esculturas que hay por los docks sin olvidar las fotos del anochecer en el rio, maravillosas.
Totalmente recomendable un anochecer en los docks de Liverpool. Ya con poca luz, nos adentramos en la ciudad por la zona comercial del ONE, que no nos dice nada, para llegar a Mathew Street que es el final de nuestra excursión para rematar la historia de los Beatles.
Entramos en The Cavern Club pensando que nos iban a cobrar y no nos cobraron. Había actuación y estaba a tope de gente, por lo que no entendimos porque no nos cobraban. Nos gusto es realmente una cueva, seguramente era un refugio para los bombardeos de la II Guerra Mundial. Si hubiera habido un sitio donde sentarnos nos hubiéramos quedado a tomar una pinta,  como no pudo ser nos quedamos tres canciones. Enfrente de The Cavern está la estatua de John Lennon y casualmente otro The Cavern Pub, el falso, no sabemos cómo es porque no entramos.
Al final de Mathew Street vemos un sitio donde dos lunch y dos pintas valían 10 libras. Uno era lasaña con ensalada y el otro puré de patata, hojaldre, salsa, pollo y champiñones. Bueno bonito y barato.
Volvemos a dar otro paseo por Mathew Street y al pasar por The Cavern Club vemos que ya están cobrando, o sea que es una cuestión de suerte o no sabemos de qué.
Vamos a la estación de autobuses y regresamos a Manchester. Dejamos los trastos en el hotel y nos vamos a buscar un pub tradicional y abarrotado de borrachos. Lo conseguimos. Nos bebemos una pinta de Ale. Observamos la fauna local que habita en los pub y a dormir.





Día 4. 15/10/16 Chester
Hoy toca Chester, desayunamos en el Subway y para la estación. Nos lían un poco, cambian de anden a ultima hora y lo compartimos con el bus de London, los cual nos hace dudar pero sin problemas.
El viaje es largo, pero más por las paradas que por la distancia. Aeropuerto de Manchester, una zona comercial de outlet, el zoo, y para esto necesita dar muchas vueltas.
La parada en Chester está en el mismísimo centro detrás del City Hall. Si vais con el tren os dejara en las afueras a 15 minutos andando del centro.
Nos encontramos un pequeño mercado en la plaza que nos molesta para hacer fotos del ayuntamiento o City Hall. Al lado esta información y turismo para coger el plano que os ayude a orientaros.
Enfrente del ayuntamiento está la Catedral que es católica, en la entrada piden limosna (no piden la voluntad te aconsejan que des 3 euros por persona), aduciendo que el gobierno no les ayuda, si no quieres ser víctima de los pedigüeños o del pequeño chantaje, puedes entrar por la tienda de recuerdos y te evitas el mal rollo.
La Catedral está muy bien, tiene WC y un restaurante, esto se lo han copiado de los Anglicanos, el bisnes es el bisnes.
Bajamos hacia el rio a ver el castillo, que no tiene nada que ver, es más si no lo sabes pasas de largo. Seguimos por la muralla viendo el rio y el paisaje, un paseo agradable. Llegamos a las ruinas romanas, que nunca mejor dicho lo de ruinas, nada de nada, como jardín sí que vale la pena. Al lado hay una iglesia la Parish Church of Saint John the Baptist Chester, que se puede visitar y no está mal, compensa el paseo que te das para llegar a las ruinas.
Se ha hecho la hora de comer y nos encaminamos al centro para buscar algo. Y nos tropezamos con un cartel que anuncia un menú y casualmente es una iglesia la The Wesley Church Centre. 2 sopas, 2 sándwiches muy buenos, 2 cookies y 2 aguas por 13 libras, en estos garitos no venden alcohol, los beatos cuando beben hacen locuras. Lo atienden 2 señoras muy simpáticas que están abiertas a entenderte aunque no hables como ellas.
Siguiendo la calle St John St. Llegamos al Eastgate & Eastgate Clock, el famoso reloj de Chester que está en la muralla. El reloj y el puente de la muralla donde esta es un entorno bonito, con rejas rematadas de oro o purpurina según el humor con que llegues.
Callejeamos haciendo unas miles de fotos. Nos habíamos quedado con ganas de tomar algo en el restaurante de la catedral, por lo bonito y las vidrieras que tiene el local. La camarera es española, fue por aprender el idioma y se ha quedado en Chester. Por lo que pedir un café con leche es una tarea sencilla y fácil.
Vamos a la estación de autobuses para volver, el chofer está dentro del autobús y esperando hay 3 personas que vinieron en el mismo autobús que nosotros, cuando se hace la hora de salir, baja y en un idioma ininteligible dice que en lugar de salir a las 17 h. que es la hora que es, salimos a las 17’30 h. No se quejan los nativos y nosotros menos por que igual ha dicho el motivo y está justificado. Por el camino recogemos a los del Zoo y los de la zona outlet, estos sí que parece que se quejan de la hora, por la emisora le dicen algo al chofer, y como vamos en la primera fila se pone a hablar con nosotros Le decimos que no entendemos nada pero el sigue hablándonos y parece enfadado, el caso es que llegamos más tarde a Manchester.
Nos vamos a tomar unas pintas, es sábado y se nota hay muchísima más gente. Cenamos y paseamos viendo el ambiente del fin de semana que es como en cualquier otra ciudad, mucha gente, más gente y lo que entre semana estaba casi vacío ahora esta petao, y no cavemos, así que nos vamos a dormir.







Día 5. 16/10/16 Manchester.
Hoy hemos desayunado en Wetherspoons el tradicional y hemos cambiado el café con leche por una pinta, y sienta mucho mejor.
Vamos a ver la Catedral de día que no lo hemos conseguido aun. La Catedral por dentro no tiene nada que ver pues está en obras nos recibe en la puerta un señor muy amable que nos da 5 minutos para verla porque va a empezar la misa, nos sobran 2 minutos.
Por fuera sí que nos dejan, así que nos inflamos a hacer fotos, vemos como empiezan a llegar los guías de las excursiones nos imaginamos que las gratuitas con propina, al rato vimos que ya empezaban a tener clientes. Le damos una vuelta a toda esta zona que ya habíamos visto dos veces de noche y ya nos apetecía verla de día.
Nos encaminamos a la calle Deansgate para ver la biblioteca The John Rylands Library, en la puerta había un mercadito de antigüedades y algo de comer. La biblioteca no habría hasta las once a los locales les cuesta espabilar los domingos. Para hacer tiempo nos vamos a ver las iglesias de St. Mary's the Hidden Gem y St. Ann's Church que solo las habíamos visto de noche.
La The John Rylands Library nos gusta mucho, es antigua, vistosa, con escalinatas, cúpulas, vidrieras y lo mejor la sala de lectura, la cual está en uso y usamos para escribir unas notas del viaje.
Al otro lado de la calle hay un edificio enorme que ya nos chocó cuando subíamos por esta calle el primer día. Es un centro comercial raro con cines, vamos lo único que vale la pena es el edificio de ladrillo rojo.
Seguimos la calle bajo la vigilancia del omnipresente Hilton Manchester Deansgate para ver el famoso Museum of Science and Industry que todo el mundo pone muy bien. Pero nos damos cuenta que lo primero es lo primero y antes que la ciencia esta la comida, asi que a buscar un pesebre. Enfrente del museo está el pub El León Blanco, dan comida británica, china y turca, vamos una joya de la gastronomía. Nos declinamos por la británica y no comimos mal.
El museo lo mejor es que es gratis, está muy bien y se entiende que le guste a todo el mundo, son naves y edificios industriales del siglo XIX muy bien conservados. La nave dedicada a la aviación es un antiguo mercado con estilo modernista muy bonito. El edificio principal del museo debió ser en su origen una fábrica de algodón y ahora en él está la historia del algodón. Otra nave está llena de motores y trenes de vapor. En la puerta de esta nave hay un tren a vapor que hace un pequeño recorrido por el patio del museo, no sabemos si gratis o pagando. La nave del fondo está dedicada a utensilios de uso cotidiano y está prácticamente vacío, lo mejor el edificio.
En conjunto es un museo que no te puedes perder.
Decidimos hacer caso a un blog que decía que las calles Cross Keys y Chardderton era donde más fabricas del XIX había y casualmente esto está en el otro extremo del centro, pero no hay distancia larga si la dicha es buena. Al pasar la avenida Swan St. el paisaje urbano cambia y los descampados, gasolineras y naves industriales aparecen pero industrias decimonónicas, así que nos quedamos un poco despagados, pero de todas formas es un paisaje que nos gusta ver, la trastienda de la ciudad. Si tienes algo que hacer, no te acerques, no vale mucho la pena, a pesar de que a nosotros nos gustó.
Se está haciendo de noche y toca pensar y buscar algún tugurio para protegerse de la noche y casualmente esta mañana de camino a la catedral nos hemos chocado con el pub Unicornio que lo recomendaban en un blog. El pub cuando llegamos está a medio llenar con un DJ en una esquina, la media de edad la bajamos cosa que no nos suele suceder, más bien la subimos. Al poco de sentarnos empiezan a entrar sexagenarios siendo benevolentes con ellos, se llena el local y la esquina del DJ se convierte en una sala de baile, con espíritu de pub.
Nos vamos a dar un paseo por el Village Gay y el Chinatown a ver si encontramos algún sitio para cenar. Teníamos ganas de cenar fish and chips y casualmente encontramos un sitio de este tipo de comida. Este local es de los típicos: pequeño, sin mesas, una pequeña barra en la pared y 4 taburetes llenos de clientes; no nos hace gracia comer de pie o en la calle, menos mal que se van dos parroquianos y tomamos posesión de los taburetes. No nos gustan mucho y son carillos 5’80 cada uno más la bebida.
Otro paseo y a pensar donde tomamos la última pinta y como nos ha gustado el Unicornio repetimos. Ya no hay tanto ambiente, vamos que vemos como se retiran los últimos bailarines. Nos tomamos 2 pintas de sidra mientras un ludópata en la tragaperras no para de decirnos la mala suerte que tiene o eso se entiende por los gestos y las pocas monedas que le da la máquina, pero el aun sin contestarle no ceja en su empeño de mantener una conversación.
P.D. La sidra no termina de gustarnos. Es mas no creo que la pidamos nunca más.



Día 6. 17/10/16 Manchester.
Hoy el desayuno lo hacemos en Subway, lo mismo de siempre y el encargado hasta nos encamina a la mesa de los otros días, pido unas cookies de chocolate que están muy buenas las recomiendo encarecidamente.
Vamos al Primark que tenemos mono de entrar y comprar. Me compro 3 camisetas (AC/DC The Who y el Capitán América) Charo se compra una de los Beatles y una sudadera de esqueleto de Halloween y una camiseta de Mohamed Ali para Adrián. Este Primark no tiene nada que ver con el Primark de Valencia, los pasillos son anchísimos y no da la sensación de desastre ni abandono que da el de Valencia.
Lo que son las cosas llevando una bolsa de Primark, pareces y nativo y nos preguntaron dónde estaba no sé qué, nos camuflamos entre la población.
Al centro comercial al que le teníamos ganas es al Afflecks, habíamos leído que era como un Camden en pequeño. Era verdad es un Camden reducido, descafeinado y metido en un edificio de 3 plantas. Dejando atrás las comparaciones que siempre son odiosas y no hay nada más trágico en un viaje que encontrarse una pequeña Venecia o un pequeña Paris, cada cosa en su sitio y estilo. Pues Afflecks nos gustó mucho, lo recorrimos entero y es un sitio que visitaríamos a menudo si viviéramos en Manchester.
Nos quedaba tiempo para una actividad no muy larga, así que nos decidimos por la que mejor se nos da, beber una pinta. El pub elegido no es muy antiguo y solo hay 3 parroquianos así que la última pinta es un poco triste por el ambiente y sobre todo porque es la última.
Tenemos que ir hacia el aeropuerto y aún no hemos decidido como ir si con la National Expres o con el tren. Es lo bueno de una ciudad que tiene muy bien comunicado el aeropuerto. Nos decantamos por el tren, así que cogemos las maletas y hacia la estación de trenes.
En la máquina expendedora sacamos 2 billetes en el primer tren que sale, nos cuesta 4.80 libras cada billetes. El tren no para en ninguna estación, con lo que en 6 minutos estamos en el aeropuerto, tenemos tiempo de sobra para gastarnos las ultimas libras en comer tranquilamente.

El embarque lo hacen muy relajado y muy ajustado pero todo sale perfecto y de vuelta a casa.